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Leopoldo
López Mendoza, Alcalde del Municipio Chacao, ha tenido la iniciativa de motivarnos
a buscar entre nuestras tradiciones gastronómicas los platos que podrían servir
para conformar un menú adecuado a los días de abstinencia en la Semana Santa,
menú que sería dedicado a los Palmeros de Chacao, originalmente una cofradía religiosa,
hoy además Asociación Civil, establecida en lo que es hoy el Sector El Pedregal,
en el corazón de la Urbanización La Castellana, en el Municipio Chacao, que ha
cumplido desde su inicio una promesa tradicionalmente atribuida al Padre José
Antonio García Mohedano, Cura Párroco de la Parroquia Chacao y también caficultor
en un predio ubicado en dicha Parroquia, con ocasión de la peste, epidemia que
en los alrededores de 1770 azotaba a los habitantes del Valle de Caracas.
El Padre Mohedano ofreció al Señor enviar al Cerro del Avila a los peones
de las haciendas de esa zona, en los días previos a cada Semana Santa a recoger
en las proximidades de la Silla de Caracas, en su vertiente norte, las hojas de
palma que allí crecen, para ser repartidas el Domingo de Ramos en la Iglesia de
Chacao, con la esperanza de que cesara la epidemia. Desde entonces los Palmeros
de Chacao han cumplido anualmente la promesa del Padre Mohedano y de ellos mismos,
guardando además las normas de conservación sin peligro de extinción de dichas
palmas, pues su reparto se ha extendido a otras Iglesias de Caracas.
Recuerdo haber asistido con mis padres, Antonio Scannone y Antonia Tempone y mis
hermanos, tendría unos 8 ó 10 años, a algunos opíparos almuerzos campestres celebrados
bajo un bosque de frondosos mangos en las proximidades de lo que hoy es el Sector
El Pedregal, invitados por el Señor Manuel Enrique Orta canario de origen y agricultor
de frutos menores que el Señor Orta vendía en el Mercado Principal de Caracas,
situado en la Esquina de San Jacinto. Por cierto, que las caraotas negras cosechadas
en esas tierras eran consideradas insuperables y sin duda las mejores. Recuerdo
que mi padre las llevaba a casa y su origen, Chacao, era recordado por mi madre
cuando, preparado bajo su dirección, por Enoe Mosqueda, nuestra querida y extraordinaria
cocinera, nos sentábamos a la mesa a degustar ese extraordinario Pabellón que
todavía evoco claramente en mi paladar. Cuando me mudé hace muchos años a la casa
que desde entonces habito en esas cercanías, una de las primeras cosas que hice
fue sembrar algunas pocas caraotas negras por el recuerdo. La cosecha fue extraordinaria
y de calidad suprema Con referencia a la gastronomía tradicional de
esos días santos en Caracas, dije a Leopoldo que si habían platos tradicionales
y que los recordaba bien, tanto, que todavía en mi casa se conserva parte de la
tradición de mi niñez y juventud. |
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Recordemos
ante todo que en esos tiempos, la Cuaresma, período comprendido entre el Miércoles
de Ceniza (después del Carnaval) y la Semana Santa, era de abstinencia, todos
la cumplían el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo, otros todos los miércoles
y viernes durante ese período. Algunos observaban además ayuno en los viernes
de Cuaresma y abstinencia también el Jueves Santo. Eran días de alta cocina y
extraordinaria gastronomía. El pargo, era el pescado rey para los caraqueños,
mucho mas que el mero, cuya popularidad en Caracas es relativamente reciente;
el Hervido de Pescado (de pargo) típico del Litoral Central y de Caracas, de caldo
claro, casi transparente, con papa, apio, yuca, mapuey blanco y batata (cocinada
aparte), pero sin ñame y ocumo que, como la batata y el mapuey morado alteran
el color y transparencia del caldo; Pescado en Escabeche, preferiblemente de carite
sierra y también de pargo; Pescado (pargo o mero(, con legumbres; Pescado Frito,
y muchos otros platos de pescado: revoltillos, pudines, etc., además Pescado,
papas, batatas con Mojo de Cilantro y Perejil plato que a veces incluía pescado
salado (morocoto), plato de origen canario; Bacalao Guisado y en otras preparaciones,
etc., y había un plato que no podía faltar en Jueves Santo: Arroz con Coco, que
imagino estaba unido a la Semana Santa por producirse el cocotero en nuestras
costas a orilla del mar, otras veces, quizás por la misma razón, el Majarete.
El coco aparecía en esos días con frecuencia: Conservas de Coco (con papelón o
con azúcar), Juan Sabroso, Bienmesabe, etc. Es en recuerdo a esas tradiciones
que he propuesto en homenaje a los Palmeros un menú de Cuaresma, especialmente
para el Viernes Santo. Estaría conformado con Hervido de Pargo Caraqueño, acompañado
con Mojo de cilantro y perejil, que le comunica un sabor extraordinario; Ruedas
de Carite Sierra en Escabeche (puede ser también Pargo) al que acompaña excelentemente
la Torta de Plátanos y Arroz con Coco. El Menú es muy copioso para las costumbres
de hoy día, también para los bolsillos, por eso puede descomponerse en dos menús,
ambos siempre con Arroz con Coco. Ojalá que la iniciativa del Alcalde
de Chacao, Leopoldo López Mendoza, reviva una de las más brillantes tradiciones
gastronómicas de Caracas. ¡ Buen Provecho!.
Armando Scannone
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