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Salvo que se especifique lo contrario, los productos que utilizamos
en la preparación de las recetas, son los corrientes que
podemos encontrar en cualquier abasto. Cada persona escogerá
los de su preferencia. En referencia a los ingredientes más
usuales para nuestras preparaciones, utilizamos: vinagre blanco,
salvo que se especifique de vino y ocasionalmente, sólo en
pequeñas cantidades, vinagre balsámico. Aceite vegetal,
cuya clase esté claramente especificada, preferimos el de
maíz por su sabor más neutro. Cuando especificamos
aceite de oliva, para algún uso corriente, incluso para freír,
preferimos el llamado "aceite puro de oliva", de discreto
sabor, dejando aparte el virgen o extravirgen para usos especiales
por su sabor más acentuado. Mantequilla con sal a menos que
se especifique lo contrario. En general no utilizamos margarina.
Consomé o caldos, sin grasa, pero no clarificados. Crema
gruesa para batir, por su mejor sabor y cremosidad, cuidando de
cocinarla por poco tiempo y a fuego bajo o mediano, para que no
se corte. En general en la cocina, vino blanco seco de mesa de aceptable
calidad.
Como regla general debe evitarse la monotonía en la elaboración
de un menú, evitando que haya uniformidad o similitud en
los ingredientes, colores, texturas y sabores, a menos que se desee
explorar un determinado aspecto como por ejemplo: "Menú
todo Mar", "Menú a base de ganso", etc. Y
en ese caso debe tratarse de lograr al máximo las diferencias
indicadas. A veces es posible que la redundancia permita exaltar
la condición primaria de un plato, es el caso de algún
postre o dulce que sea más placentero si se sirve con otro
postre.
• Los
ingredientes se enumeran en el orden y en las cantidades que serán
utilizados, asimismo en general las cantidades se indicaran de diferentes
maneras para facilitar la labor de medición de acuerdo a la disponibiliidad
que cada quien tenga.
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