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Para tener crutones muy crujientes y duraderos resulta conveniente
freírlos primero en mantequilla y luego terminar de dorarlos en
el horno.
Es conveniente diluir la maicena en el consomé frío para
que se disuelva con facilidad y no se formen grumos al cocinarlo.
Es muy importante escoger una buena y honesta pescadería
y establecer una buena relación de “marchante”. Ellos conocen bien
el pescado que compran y pueden aconsejar a sus clientes, además
nuestros reclamos, cuando los haya, serán más tenidos en cuenta.
El olor del pescado fresco debe ser de algas marinas, nunca
rancio o desagradable, excepto el cazón que, como los tiburones,
tiene un cierto olor a amoníaco. Los ojos deben ser vivos, la cornea
transparente, convexa y turgente.
Conviene frotar el pescado con limón y enjuagarlo antes de prepararlo.
Muchos les agregan además, unas gotas de limón en la mesa para comerlo.
El pescado debe estar rígido. Si se agarra por la cabeza
y se mantiene horizontalmente no debe doblarse en ninguna dirección.
La consistencia debe ser firme al tacto sin dejar huella al apretarlo
con el dedo.
Las camiguanas fritas son un excelente relleno para las arepas
en un buen desayuno.
Para preparar las sardinas y pescados al carbón conviene
utilizar una parrilla que se cierre en forma de libro.
Para pelar los tomates con más facilidad, se pueden sumergir
unos minutos en agua caliente, así la piel se desprenderá con gran
facilidad, (siempre que el tomate esté maduro, rojo)
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