El vino, como organismo vivo que es, que evoluciona hasta la plenitud para comenzar luego su tránsito hacia el deterioro, requiere ser tratado con cuidado, de otra manera comenzará a deteriorarse antes de tiempo, aun antes de alcanzar su plenitud. Los países europeos, que históricamente y por siglos han sido productores y consumidores de vino han establecido, sin duda, las pautas que en sentido estricto son las apropiadas a seguir para quien ame el vino.


Sin embargo es bueno advertir que en nuestro caso, que nos dirigimos de aficionado a aficionado, a los que simplemente desean acompañar una buena comida con un vino apropiado aunque sea un vino corriente, para experimentar el placer global de la alianza, nos parece aconsejable no establecer de entrada normas demasiado rigurosas que podrían alejar a muchos de ese extraordinario placer gastronómico que constituye una buena alianza comida–vino. Por eso nuestras recomendaciones para la adquisición, conservación y consumo de vinos serán las básicas que estimamos necesarias en cada caso, sin que por eso neguemos la importancia de la experiencia y de los conocimientos de los especialistas sino, al contrario, reconocerlo y aproximarnos siempre a ello siempre y hasta donde sea posible a cada uno.


Anteriormente hemos dicho que en nuestro país donde solamente por algunos pocos tenemos garantizado el buen manejo y mantenimiento de los vinos, en la cadena que va desde el productor en su país de origen hasta que llega a las manos del consumidor, es en principio lo más aconsejable tomar corrientemente vinos jóvenes de cosechas recientes, escogiendo los importadores y tiendas que por un alto volumen de ventas renueven frecuentemente sus existencias y que nos ofrezcan mejores garantías del buen manejo del vino, observando que las etiquetas estén en buen estado, que la botella no haya estado expuesta al sol, tampoco a la luz o a calor excesivos, que no presente exudación de materia pegajosa por debajo de la cápsula o cubretapón de la botella, lo que indicaría defecto o ineficacia del corcho y también que el nivel del vino no se haya distanciado apreciablemente del borde inferior del corcho, signos todos que pueden ser indicios de mal manejo y de posible deterioro del vino.


Así mismo, después de adquirido el vino y hasta el momento de su consumo, la botella debe ser tratada con cuidado, sin someterla a excesivos movimientos y si se va a guardar por algún tiempo que esté preferiblemente acostada y en reposo, sin vibraciones, sin exceso de luz, en ambiente ni muy seco ni muy húmedo, a temperatura fresca y, quizás lo mas importante, sin cambios bruscos o pronunciados de la misma, aun cuando sea algo mas alta que la recomendable y mejor, guardarlo en zonas interiores y las más frescas de la casa o apartamento.


En realidad los vinos corrientes, especialmente cuando están todavía jóvenes, no son tan frágiles como podría pensarse,sobre todo cuando no están sometido a condiciones extremas y por períodos de tiempo no muy largos. Por todas esas razones no es aconsejable y debe evitarse mantenerlo en neveras domésticas por mucho tiempo a menos que sean especiales para vino, que no tienen vibración y mantienen una temperatura y humedad apropiadas.

(continuará)

     

CASILLERO DEL DIABLO 1997
Cabernet Sauvignon
Elaborado por:
Viña Concha y Toro.
Origen:
Chile
Tipo:
Vino Tinto

 
ALBARIÑO 1999
Abadía de San Campio.
Elaborado por:
Bodegas Terras Gauda
Origen:
ESPAÑA
Tipo:
Vino Blanco
     

VIÑA TARAPACÁ 1999.
Sauvignon–Semillon
Elaborado por:
Viña Tarapacá.
Origen:
Chile
Tipo:
Vino Blanco

 

VALPOLICELLA1.997
Elaborado por:
Villa Marzolin.
Origen:
ITALIA
Tipo:
Vino Tinto

     
PÉRE PATRIARCHE
Elaborado por:
Pére Patriarche
Origen:
FRANCIA
Tipo:
Vino Blanco
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