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Dejar
de beber (moderadamente)
es malo para nuestro corazón
Las personas que dejan de beber una o dos copas de bebidas alcohólicas
al día corren un 29% más de riesgo de morir de una enfermedad cardiovascular
que los bebedores moderados.
Fecha 08/03/2004
Según dos encuestas danesas publicadas esta semana en el último
número de la revista internacional ’Epidemiology’, el riesgo de
morir de una crisis cardíaca aumenta entre la gente que consume
alcohol moderadamente y que deja de hacerlo. Los que nunca han bebido
mejoran su protección contra las enfermedades coronarias, si comienzan
a beber un poco", declara el autor de ambas investigaciones, el
profesor danés Morten Groenbaek, del Instituto Estatal de la Sanidad
Pública.
El profesor danés llegó a esta conclusión tras haber analizado detalladamente
los resultados de dos macroencuestas sanitarias realizadas en los
años 80 entre 6.644 hombres y 8.010 mujeres en Dinamarca. A los
hombres, de entre 65 a 98 años, se les hizo un seguimiento en dos
ocasiones con un intervalo de cinco años, para observar su modo
de vida, sus hábitos alimenticios asi como sus enfermedades.
"El consumo de alcohol en pequeñas cantidades puede compararse con
los medicamentos que hacen bajar la tasa de colesterol o al cambio
de régimen alimenticio para prevenir la muerte por parada cardíaca",
añade le investigador. Comparando los resultados con otras encuestas,
el profesor Groenbaeck demuestra que "el consumo moderado de vino
tinto contiene substancias que tienen un efecto benéfico sobre las
arterias, contribuyendo a prevenir accidentes cardíacos". En cambio,
los consumidores que abusan del alcohol tiene un 32% más de riesgo
de morir a consecuencia de fallos cardíacos.
Esta invitación a un consumo moderado de cerveza, vino y licores
ha sido acogida con prudencia por las autoridades sanitarias y por
la asociación de prevención de las enfermedades cardíacas.Ni las
autoridades ni la asociación han querido rechazar los resultados
de la investigación, pero no se plantean el lanzamiento de campañas
invitando a los ciudadanos a beber. "En principio, se hace difícil
aconsejar a la gente que beba, cuando el alcoholismo es uno de los
grandes problemas sanitarios de la sociedad danesa", según el investigador
jefe Jorgen Videbaek de la Asociación para la prevención de enfermedades
cardíacas.
Según la agencia de la Sanidad pública, el consumo medio de alcohol
en Dinamarca ha permanecido constante durante los 30 últimos años
y se sitúa entre los 11 y 12 litros de alcohol puro por habitante
de más de 14 años.
COMO
CONOCER UN VINO
POR SU COLOR
Cuando
colocamos un vino en la copa, lo primero que apreciamos a simple
vista es su color. Aunque pareciera difícil de creer, el
color, nos está transmitiendo gran cantidad de información
sobre ese vino.
Si
nos remontamos al origen de ese color, no podemos dejar de lado
la estructura del grano de uva, ya que es en la baya donde se alojan
potencialmente los constituyentes más importantes del vino.
Es en el hollejo del grano de uva maduro, en unas pequeñas
vacuolas o celdillas donde se alojan unos pigmentos que se llaman
antocianos y taninos.
Estos
pigmentos son fundamentales, tanto para el color como para la estructura
de los vinos, y son muy comunes en el mundo de los vegetales, ya
que son los responsables de la coloración de las hojas y
otros frutos.
Como
estos pigmentos se encuentran en el hollejo es que cuando la uva
llega a la bodega, el mosto permanece en contacto con las partes
sólidas del grano, como el hollejo y la semilla (maceración)
con la finalidad de extraer estos antocianos y taninos que son los
que aportarán el color al futuro vino.
No
debemos olvidar que para la percepción del color es fundamental
la fuente de luz, ya que si ésta no es de buena calidad,
puede engañar a nuestros sentidos
. Pero ¿qué
tipo de información me aporta el color de un vino? Aunque
parezca mentira, mucha e importante, ya que dentro de la calidad
de un vino, el color juega un papel fundamental.
Fuente:
ElMundoVino.com
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