|
|
 |
TEMPERATURA.
En Europa, el vino se mantiene en cavas subterráneas o en los sótanos
que todas las casas o edificios tienen, en condiciones apropiadas
a todos sus requerimientos. Es bueno recordar que en esos países
los subterráneos son fríos, en general alrededor de 12 a 15 grados,
a diferencia de los países tropicales en los cuales los subterráneos
son muy calientes. Además, el comedor o los sitios donde se consume
el vino en esos países son también frescos la mayor parte del año,
alrededor de 20 grados centígrados, por lo que, en el caso de los
vinos tintos, muchas veces se espera un rato para servirlo, lo que
permite que alcance la temperatura del cuarto, que es por otra parte,
la apropiada para tomarlos, es lo que en francés se denomina “chambrer”
el vino, lo que lleva a muchos entre nosotros, siguiendo esa práctica,
a tomar el vino tinto a la temperatura excesivamente caliente del
interior de nuestras casas, en general cercana o mayor de 25 grados
centígrados, cuando en realidad en esos casos el vino, aún el tinto,
debe enfriarse en hielo por algún tiempo, que dependerá del tipo
de vino, antes de tomarlo y así poder disfrutarlo plenamente.
Por otra parte, en términos generales, la champaña, el cava y los
vinos espumosos se deben tomar, para mejor disfrutarlos, bien fríos,
entre 6 y 8 grados centígrados, por lo que deben enfriarse en hielo
al menos durante media hora antes de servirlos, manteniendo la botella
en hielo mientras se consume y sin llenar excesivamente la copa
cada vez, ya que el vino aumentará de temperatura en la copa.
Igual recomendación es razonablemente valedera para el jerez, para
el oporto y para los vinos blancos y rosados, aunque teóricamente
se recomienda tomar todos estos vinos entre 6 y 12 grados centígrados.
En cuanto a los vinos tintos, su aroma o su “bouquet” se desarrollan
y perciben mejor a una temperatura algo mas alta que los blancos,
alrededor de 18 grados centígrados, por lo que es conveniente entre
nosotros enfriarlos en un cubo con hielo por unos 10 a 15 minutos
antes de consumirlos.
Insistimos en enfriar los vinos en un cubo con hielo, mejor que
en nevera. aunque eventualmente pueda también hacerlo en ella por
poco tiempo y que algún vino sobrante pueda conservarse allí por
poco tiempo. Especialmente en el caso del vino tinto se corre el
riesgo que la vibración de la nevera lo enturbie, impidiendo su
pleno goce. Sin embargo sólo en caso de emergencia y por muy poco
tiempo pueden enfriarse en el congelador el vino blanco, la champaña,
el cava, el jerez, etc.
CONTINUARA
|