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Volviendo
al tema de las alianzas Comida-Vino, que tanto nos interesa, queremos
referirnos a una reciente experiencia que nos muestra cuan estrecho
es el margen de que se dispone al escoger una alianza exitosa y satisfactoria,
pues aún pequeñas diferencias en los elementos de las
alianzas puede alterarlas sin que por ello intervenga en cada caso
la valoración propia del vino o de la comida.
Se trata de la alianza que recomendamos recientemente del vino tinto
Viña Altagracia 1999 y la Hallaca, el plato mas importante
del repertorio de comida venezolana e imprescindible para los venezolanos
en su gastronomía navideña.
La hallaca es un plato muy difícil de casar realmente bien
con cualquier vino. Es un plato multisápido (salado, dulce,
ácido, picante), muy condimentado quizás su principal
atractivo, pero además muy untuoso, lo que probablemente permite
obtener un sabor único y complejo en el cual se pueden descubrir
cada uno de los sabores que lo integran pero que a su vez deben estar
perfectamente equilibrados.
Después de muchas pruebas encontramos una alianza que nos sorprendió
por lo acertada, el vino tinto Viña Altagracia 1999 que estaba
en el mercado para esos momentos, un vino común y económico
que no pretende ser un gran vino pero que en la alianza mostró
todas sus posibilidades y también, para nuestra sorpresa, la
alianza con las mismas hallacas probadas posteriormente con el vino
tinto Viña Altagracia Marzo 2000 no nos satisfizo igualmente
en las pruebas a las que lo sometimos.
Lo mismo puede suceder en cualquier caso y con cualquier vino que,
como elemento vivo que es, puede cambiar por muchas razones (clima,
recolección preparación, composición, conservación,
envejecimiento, desarrollo en botella, etc.). En nuestro caso sólo
hemos sido testigos de su comportamiento en la alianza, no de las
razones que hallan podido intervenir en ella, pero hemos querido exponer
este caso como experiencia y ratificar al mismo tiempo la alianza
escogida, 1999. No queda otro camino que continuar probando para la
próxima temporada navideña.
Por otra parte, la desaparición en el mercado del vino blanco
Antea, Marqués de Cáceres, que habia sido escogido como
alianza, nos llevó a escoger otra alianza exitosa, el vino
blanco El Coto Rioja 1999. No sabemos como será el nuevo Antea
que llegue a nuestro mercado. Lo probaremos cuando sea de nuevo obtenible.
Ojalá podamos repetir y ampliar nuestras escogencias.
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