| |
|
|
A fines del otoño
y principios del invierno, octubre noviembre en los países
de la cuenca del Mediterráneo, comienzan a abrirse los "erizos"
del castaño (especies de vainas redondeadas cubierta de espinas),
para dejar caer ese fruto maravilloso ya maduro, la castaña,
que por siglos ha sido un alimento básico en Italia, Francia,
España, Córcega, Cerdeña, etc, cocida fresca
o seca o en forma de harina.
Era en algunos pueblos, el alimento energético antes que les
llegara la papa de América y aún sigue siéndolo
al menos durante su estación, pues aporta 307 calorías
por cada 100 gramos a base de carbohidratos, ya que tienen poca agua,
alrededor de 60%.
Cada castaña, que generalmente son tres en cada vaina o erizo,
está a su vez cubierta por una cáscara marrón
obscuro y la parte comestible propiamente por una piel marrón
claro que le está adherida.
Una variedad de castaño, produce los erizos con una sola castaña
en su interior, el llamado marrón, que es más grande,
con forma de corazón, la cáscara algo más clara
y la piel menos adherida, con el cual se hace ese maravilloso dulce
francés, los "marrons glacés." o castañas
confitadas.
|
|
|
|

|
La castaña no se come cruda, debe cocinarse hirviéndola
sin la cáscara o asándola con ella en una sartén
(hay especiales con el fondo agujereado) sobre el fuego, preferiblemente
de carbón o de leña. En este caso hay que hacerles
un corte circular en la cáscara, en la parte inferior redondeada,
para evitar que exploten con el calor.
Al horno o asada se hace sin eliminarle la cáscara, la que
se quema en buena parte y es fácil de removerla, conjuntamente
con la piel todavía caliente. Si está todavía
cruda o no completamente cocida debe cocinarse más, en total
de 20 a 25 minutos. Hervida, para lo cual se debe eliminar la cáscara
previamente.
Necesita unos 40 a 45 minutos de hervor, siempre probando si está
cocida y al retirarla del fuego debe eliminársele la piel
inmediatamente, pues si se enfría se hace difícil.
La castaña es símbolo de otoño e invierno en
los países fríos, en todas las ciudades del norte
se encuentran a cada paso en las calles los vendedores de castañas
asadas que desprenden un agradable aroma que inunda los alrededores.
Es en estos momentos, cuando los
mercados exhiben las castañas frescas recién importadas,
el más apropiado para probar el excelente menú que
ofrecemos hoy.
¡ Buen Provecho!
|
|
|
|
|