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DE
QUE SE TRATA:
No se trata de un jamón crudo y curado, sino de un Jamón
Cocido. Es un pernil trasero con su piel, pasado por salmuera y
cocinado en caldo, el antepasado noble de los conglomerados de carnes
de cerdo compactadas al vapor y cargadas de polifosfatos, que a
falta de definición legal se venden en Venezuela y en muchísimos
otros países bajo el engañoso nombre de "jamón"
(de vago parecido al llamado jambon de Paris).
Varios historiadores, cocineros y gastrónomos consideran
que el JAMON DE COLETO representa
una de las formas más excelsas de comer pernil de cerdo
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COMO SE PREPARA:
Siguiendo obedientemente, en el orden dado, todos y cada uno de
los pasos que se señalan a continuación:
PASO 1,si se trata de un Jamón
que se desea preparar para las fiestas navideñas, encargar
con antelación para una fecha entre el 10 y el 15 de diciembre,
un PERNIL FRESCO ENTERO CON SU CUERO (no siempre es fácil
obtenerlo), de unos 12 Kilos máximo, asegurándose
de que se trata de un animal recién sacrificado y no previamente
congelado.
PASO 2,es el arreglo previo
de la pieza. Los perniles son generalmente vendidos con la parte
superior del muslo rematada en forma de triángulo, lo cual
indica que aún traen adherido a la rótula un trozo
de hueso y carne de hasta un par de kilos. Con un cuchillo bien
afilado separar del pernil propiamente dicho la parte superior que
le es ajena, hasta dejar a la vista la rótula central; trabajando
con el pernil cuero arriba, efectuar un preciso corte semicircular
hasta que la pieza presente un bonito aspecto profesional. Si la
extremidad inferior del pernil es demasiado larga y hace que la
pieza no quepa en la olla en que va a recibir la salmuera y a cocinarse,
serrucharla sin miedo hasta la medida deseada; pesar la pieza así
arreglada (sirve para calcular luego el tiempo de cocción).
Con afeitadoras desechables o de hojilla, proceder a un perfecto
remate del afeitado, hasta dejar el cuero acariciable en todas sus
partes.
PASO 3, es la preparación
de la salmuera, crucial para el buen resultado final. Proveerse
de una olla o contenedor en que el pernil pueda quedar enteramente
cubierto por el líquido; depositar en ella el pernil y con
un medidor - usando agua de chorro - medir el número de litros
necesarios a cubrirlo (generalmente, entre 7 y 8 litros, el agua
usada se bota). Preparar la cantidad de salmuera indicada por la
medición precedente:
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agua :
los litros indicados por la medición
sal : 160 gramos por litro de agua
salitre : 2 gramos por litro de agua
benzoato de sodio : (facultativo), 1 gramo por litro de agua
Hervir esta salmuera y dejarla enfriar; luego, añadirle:
papelón : 100 gramos
tomillo seco : 7 gramos
laurel desmigajado : 3 gramos
pimienta machacada : 5 gramos
enebro machacado : 3 gramos
clavos de olor : 6
ajos machacados en su concha: 20 gramos
cualquier otro aroma, al gusto (dos ejemplos exitosos:
un puño de coriando (semilla de cilantro) machacado, ó
unos 15 gramos de salvia seca machacada)
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Dejar un par de horas, removiendo de vez en cuando, para que la salmuera
absorba los aromas. Inyectar luego al pernil hasta un 15% de dicha
salmuera, con la inyectadora especial (en su defecto, una gruesa inyectadora
veterinaria o médica), a través de su vena femoral;
se toleran algunas inyecciones igualmente en la grasa y masa muscular.
Sumergir entonces la pieza en la salmuera; debe quedar enteramente
cubierta, y si no,emplear una pesada piedra para garantizar la inmersión.
Poner en nevera de 48 a 60 horas, volteando el pernil un par de veces
al día.
PASO 4, es el masajeado del pernil,
que los franceses llaman barattage. Sacada la pieza de su salmuera
(que ahora se bota), se le golpea con alguna fuerza por todos lados
durante 10 a 15 minutos, con un martillo de caucho, un rodillo de
madera redondo de cocina u otro objeto contundente que no deje huellas
en las carnes (esta operación confiere uniformidad al rosado
final de la carne y favorece su compactación, fijando las proteinas
alófilas)
PASO 5, es la cocción del
pernil y su conversión en Jamón de Coleto, otro paso
crucial. Durante las últimas seis u ocho horas de permanencia
del pernil en la salmuera, se ha preparado (exactamente en la misma
cantidad de litros que la salmuera, e incluso un poco más),
un buen caldo sólo vegetal al gusto de cada quien pero evitando
el uso de feculantes (en cambio, un generoso chorro final de jerez,
madeira, málaga, marsala o porto le queda magnífico).
Ese caldo debe incorporar al menos cien gramos de gelatina neutra
(previamente inflada en agua fría), la cual favorecerá
en la fase final la compactación de la pieza. Saboreado y declarado
listo el caldo, dejarlo enfriar; debe estar presto para el momento
en que se termina la operación precedente de masajeo. Envolver
el pernil en trapos como una momia (cuatro trapos grandes blancos
de cocina alcanzan; NO usar coletos comerciales, sueltan el color...)
y amarrarlo firmemente, apretando, con muchas vueltas de una sólida
cabulla que aguante la cocción. Preferiblemente en horas de
la mañana (para controlar la cocción), depositar la
pieza en el caldo frío, asegurarse que esté totalmente
cubierta del líquido, sóla o con la ayuda de la piedra,
poner a un fuego que permita una regulación fina y elevar muy
lentamente la temperatura del caldo hasta alcanzar, sin superarla
nunca, una temperatura de 70° máximo, la cual debe mantenerse
todo el tiempo (un termómetro standard o electrónico
con la aguja colgando en el caldo de cocción asegura una medición
perfecta); una temperatura superior licúa las grasas, las cuales
deben quedar en cambio blancas y compactas. Tener a mano unos 3 litros
de agua a 70° para añadir al caldo cunado merme. Cocinar
así unos 50 minutos por kilo (para diez kilos son aprox. ocho
horas y media). Hacia el final de la cocción, la introducción
de la aguja del termómetro en el corazón de la pieza
debe reportar unos 62° a 65°. Apagar y dejar enfriar el jamón
en su propio caldo, por ejemplo de la noche a la mañana siguiente.
PASO 6, Es el formateado final
del jamón, que fue cocinado con su hueso, para que éste
le transmitiera su perfume a la carne. Una vez tibio el jamón
(no conviene que esté excesivamente frío y por eso rígido),
"desvestirlo" y trabajando rápidamente y con cuchillos
apropiados, sacar el doble hueso central de la masa, con un preciso
y no destrozante corte lateral. Aspersar el interior del corte con
un poco de gelatina neutra en polvo; recomponer rápidamente
el jamón en su forma original, envolverlo repetidamente, pero
suavemente, sin apretar , en algunos metros de envoplast (rollo a
la mano, dándole vueltas a la pieza), cruzando envolturas longitudinales
y transversales; el jamón, al prensarlo, no deberá botar
su gelatina, pero la masa de carne deberá poderse acomodar
en su bolsa plástica algo floja ; prensarlo sin demasiada firmeza
entre dos tablas de madera amarradas con cabulla. Dejarlo así
hasta 6 horas a temperatura ambiente, luego dos días en nevera.
El tercer día puede sacarse de las tablas, quitarse el envoplast,
envolverlo cuidadosamente en papel aluminio y reponerlo en nevera
a madurar. El cuero se deja donde lo puso madre Naturaleza; ha quedado
muy suave y sabroso, se pierde en la finura de la rebanada pero ayuda
a conservar la forma del jamón.
Alcanza su máximo perfume a los 5/7 días. Servirlo rebanado
fino con rebanadora; el cuchillo y el grosor de la rebanada no le
sientan en absoluto. Debe quedar intensamente perfumado, de un rosado
uniforme, muy compacto, de fibra completamente resblandecida. Dura
así hasta 15 días, luego comienza a perder de su perfume.
Antes de que suceda, si quedan sobras, se sugiere rebanarlas y congelarlas
en paquetes de 250 gr. para usos posteriores. A.
P.
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versión ampliada de la receta publicada en
la sección gastrónomica cuidada por José
Rafael Lovera en el periódico El Universal de Caracas,
del martes 5 de diciembre de 2.000
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