Mucho nos interesa aclarar nuestra actitud ante los vinos a lo largo de nuestras páginas, por eso queremos insistir en lo que para nosotros significan las alianzas que sugeriremos.

No se trata de escoger en cada caso un gran vino para cada plato, pues nos atrevemos a decir que para gozar un gran vino, por el mismo, se podría prescindir del plato que lo acompañe, pero si se trata de la alianza, debemos encontrar en ella el soporte y el beneficio que cada parte proporcione a la otra. En ese caso, si la alianza es exitosa, el vino se convierte y pasa a ser un gran vino, por supuesto para ese plato.

Entre muchas experiencias quisiera citar sólo dos que nos pueden ayudar a comprender mejor ese criterio. En cierta ocasión debía escoger el vino para acompañar un Mondongo Caraqueño,( para mi, uno de los mejores platos de la cocina venezolano), un plato doméstico al que muchos tienen por ordinario, hecho a base de una víscera (estómagos de bovino) y vegetales. Escogí un Chassagne Montracet, un gran vino blanco francés, aparentemente una herejía perderlo para un mondongo. El resultado fue una de las mejores alianzas imaginables, no porque se tratara de un gran vino o de un gran mondongo(que en realidad lo eran), sino porque el sabor global hizo mejor el recuerdo del mondongo y el sabor del vino y también al contrario. En otra ocasión, probando uno de los menús que ofreceremos en esta página, se trataba de encontrar un vino para acompañar un Ceviche de Corvina. El fuerte sabor a limón criollo pensábamos que mataría cualquier vino. Escogimos, casi al azar, un vino blanco chileno, Chateau Los Vascos, Chardonnay. 1999, de Domaines Barons de Rothschild. El resultado fue extraordinario, se exaltó el sabor de cada uno. No se trataba de un gran vino en el estricto sentido del término, tampoco de un plato extraordinario, pero la combinación si hizo grandes a los dos. Es la armonía lo que en nuestro caso interesa.

Se podría preguntar como se llega a la alianza. Aleatoriamente. Quizás con algo de intuición, con algo de experiencia,con algo de memoria de vinos y de platos, pero en definitiva hay una sóIa regla: prueba y error. Probar tantas veces como sea necesario. Sin complejos o posiciones establecidas e irreductibles. Con la mente abierta a las diferentes posibilidades.

A.S

 
         
MARQUÉS DE MURRIETA YGAY 1996.

Vino Tinto
Colección 2100.
España.
Bodegas Marqués de
Murrieta S.A.
Bodegas Pomar.
CORVO 1997.

Vino Tinto.
Italia
Duca di Salaparuta
Bodegas Pomar
 

       

BEAUNE 1990.

Vino Tinto.
Francia.
Cuvée CyrotChaudron.
Hospices de Beaune.

  SANTA CAROLINA
Cabernet Sauvignon 1996.

Vino Tinto.
Chile. Santa Carolina.–
Gran Reserva Viña Santa Carolina
Casa Oliveira
           

PORTO BARROS 30 AÑOS.

Portugal.
Casa Oliveira.

 


 
 
 
|HOME | TEMAS | MENU | RECETAS | PRODUCTOS Y CONSEJOS | VINOS | GLOSARIO | CONTACTO|